Mi nuevo y deseado tatuaje.


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Al fin he podido hacerme mi octavo tatuaje. Cinco años llevo detrás de hacérmelo, pero dar con el concepto y el artista adecuado no ha sido fácil. Entre intentos fallidos, cambios de país y otras indisponibilidades, se ha hecho de rogar, pero al fin lo hice.

Desde que empecé a darle vueltas mi intención era que simbolizara la ciencia en general, que tanto sabéis que amo, una de sus vertientes, como es la astronomía, en particular, y a su vez homenajear a mis dos divulgadores favoritos. Todo este popurrí de conceptos al fin se ha materializado, gracias a la mano artística del tatuador Adrián Ciércoles, en esta pieza de media manga que ahora tan orgullosa luzco.

 

Y ha sido tal el viaje hasta conseguirlo que he creído que al menos merecía un pequeño post enumerando los diferentes elementos que lo componen y su origen y significado. Allá vamos.

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Feliz dia de Carl Sagan

Sam y Rachel no sabían prácticamente nada sobre ciencia. Él era operario de la industria textil y ella ama de casa, ambos de origen muy humilde. Apenas tenían educación o conocimientos mas allá de los quehaceres cotidianos. Y aun así realizaron una importante labor para la ciencia y el avance del pensamiento científico moderno: supieron inculcar el escepticismo y la curiosidad a sus dos hijos, Carol y Carl, durante su educación. Sobretodo al pequeño Carl, que desde muy temprana edad mostró un inusual interés por las estrellas y los dinosaurios. Sus padres supieron enseñarle a pensar críticamente y alentaron su natural necesidad de hacerse preguntas sin cesar. Ellos fueron los primeros responsables de que su hijo se convirtiera en uno de los mas grandes divulgadores científicos de la historia. Sigue leyendo

Feliz día mundial del Escepticismo

El 20 de Diciembre de 2009 fue el primer día del Escepticismo. Una iniciativa que se ideó desde el blog Proyecto Sandía con un post en el que se nos proponía empezar a celebrar este día conmemorando la muerte de Carl Sagan, y usando esta fecha para promover la lucha contra la pseudociencia y el pensamiento crítico inundando la blogosfera de posts, comentarios, enlaces y tributos personales al Profesor Sagan, así como en nuestras conversaciones particulares con amigos y familiares, para explicar la importancia de la Ciencia en el avance de la Humanidad. La idea fue muy bien acogida y corrió como la pólvora, siendo un éxito de participación y entusiasmo. No en vano el escepticismo en Internet ha crecido muchísimo en los últimos años, entre otras cosas gracias a iniciativas como esta.

Y Escéptica no puede ser menos en este nuestro primer Día Mundial del Escepticismo de muchísimos que esperemos que aún vengan. Sigue leyendo

Ateísmo, agnosticismo, pasotismo… y Carl Sagan.

Una y otra vez, como las setas en otoño, surgen alegremente las falacias lógicas en los debate en cuanto relajas la atención. Sobretodo cuando el tema en cuestión tiene que ver con las creencias (religiosas o no), asunto en el que es complicado mantener un debate racional, si tu interlocutor tiene de por si creencias irracionales (en una religión, o en cualquier otra cosa). Una de las más socorridas falacias es la Apelación a la Autoridad (Argumentum ad verecundiam o Magister dixit). Y cuando dicha falacia se entrecruza con verdades a medias o mentiras forzadas, la racionalidad del debate desaparece.

En el caso concreto del debate sobre creencias religiosas, en el que tengo amplia experiencia siendo la parte atea de la contienda, se encuentran en el Top 10 de los argumentos de mis oponentes joyas como “Albert Einstein creia en Dios porque le nombraba en sus escritos”, o “Adolf Hitler era ateo” (versión invertida de la Apelación a la Autoridad, o Argumentum ad hominem). Ambos casos refutados innumerables veces (quizá en otra ocasión). Y un tercer caso bastante común es el de afirmar que una figura ejemplar para los escépticos y ateos, como es el astrónomo y divulgador Carl Sagan, se definía a si mismo como “escéptico y agnóstico, como si eso anulara la validez de sus escritos y argumentos en favor del ateísmo.

Pues bien. Refutemos argumentadamente tal afirmación. ¿Era Carl Sagan agnóstico? Sí, así es. Lo era.

El problema aquí es que la palabra “agnóstico” no era empleada por Sagan con el significado que el público comúnmente piensa que tiene. Sigue leyendo